Pasión por el café desde hace más de setenta años

Cuando el joven Pedro Fiorenzato de veintiséis años, inauguró su empresa en Mestre, en 1936, ya había adquirido una experiencia específica como empleado de una de las pocas fábricas de molinillos entonces existente. A sus conocimientos añadió su pasión y una fuerte propensión a ofrecer desde entonces una combinación de equilibrio perfecto entre calidad e innovación.
La empresa experimentó una expansión continua que fue interrumpida abruptamente durante la Segunda Guerra Mundial, cuando un bombardeo destruyó la fábrica. Reaccionar fue ciertamente difícil, pero Pietro Fiorenzato puso todas sus energías en el renacimiento de la empresa.
En las décadas siguientes la producción prosiguió concentrándose en la alta calidad que caracteriza la marca FIORENZATO.
En 2005, los dos nietos del fundador – Manuel y Christian – decidieron realizar un cambio decisivo en la empresa, empeñándose tenazmente en la investigación y aplicación de la tecnología.