El placer diario que nace de una gran tradición

El Café tostado “a la italiana” es una especialidad famosa en el mundo: una buena forma de empezar el día, de concluir una comida dignamente, o de disfrutar de una deliciosa pausa en la jornada.
Un café de calidad realmente excelente debe ser procesado según las reglas del arte desde el principio. Obviamente, la primera fase, delicada y esencial, es el tostado, después de lo cual se lo envasa y se envía a miles de bares y restaurantes, donde será molido en el momento, preparado y servido.
Entre todos estos pasos la molienda recubre una importancia decisiva, siendo el momento en el que el café se convierte en polvo: debe ser fino y uniforme, siempre igual y sin ningún cambio en su consistencia. Solo de esta manera el café ofrece un aroma y un sabor únicos. Un orgullo incluso para aquellos bares, hoteles y restaurantes que acostumbran ofrecer lo mejor a sus clientes.